El Secretario de Estado John Kerry califica de “obscenidad moral” el uso de armas químicas contra población civil en Siria, del que responsabiliza al gobierno sirio. La palabra obsceno define en efecto ese ataque, como define igualmente los ataques con drones que el gobierno de Obama perpetra en varios países con miles de muertos civiles. Vivimos tiempos obscenos.
Obscena es la guerra civil que se libra en Siria, las matanzas perpetradas por el ejército y por la oposición. Obscenos el uso de ese horror por parte de EE.UU., Francia e Inglaterra para poner en marcha el horror de una nueva guerra al margen de la ONU y sus prisas por atacar justo cuando la ONU está investigando sobre el terreno. Esta histérica aceleración belicista recuerda a la que acompañó a los verificadores de la ONU a su llegada a Irak. Con esos antecedentes haría falta más prudencia. ¿O quizás lo que se teme es que el informe de la ONU no sea el que conviene?

