Lo sucedido ahora en España es historia que bien puede aplicarse a otros países. Después de años de una oposición de derechas que boicoteó todo lo que pudo, el gobierno socialista en sus postrimerías acordó con el Partido Popular un cambio constitucional para limitar el déficit público. El sueño neoliberal hecho realidad.
Fue una reforma sin referéndum, que el PSOE justificó diciendo que no consagraba el déficit cero sino un razonable límite al gasto público. Ayer, el derechista nuevo presidente Rajoy rompió el pacto con el PSOE y anunció el objetivo del déficit cero, que ahora puede imponer gracias a aquella reforma. La derecha, cuando gobierna, sí que aplica su política, no la del adversario. ¿Aprenderán los socialistas españoles la lección? Es dudoso, pero si lo hacen será sobre espalda ajena: la de los ciudadanos de España que son quienes van a pagar las consecuencias de que el PSOE sea el tonto útil de la derecha.

