Cada día

Cada día (782)

¿Qué pasaría?

Lunes, 10 Octubre 2011 00:20
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¿Qué pasaría si, al igual que se dedica tanto espacio a los modelos, con sus galerías de fotos, se dedicaran en la prensa virtual páginas y páginas a una amplia y variada representación de escritores y se reprodujeran algunos de sus relatos, para que los lectores pudieran disfrutarlos o descubrirlos? ¿Qué pasaría si se hablara de autores que van más allá del gusto mayoritario y se diera espacio a los libros, más allá de los suplementos?

A lo mejor el mundo literario conseguiría escapar a la imparable decadencia de la endogamia, esa coyunda incesante en los medios de comunicación de los grupos editoriales que hablan de, para, entre y sobre sus propios autores, con una especie de autismo grupal donde no caben ni el verdadero debate ni los otros. Porque el mundo literario es más grande que las siglas de una Sociedad Anónima. A la literatura no la pueden matar las nuevas tecnologías sino la propia mezquindad de los mercaderes.

 

(HOY, además, "Fuera de juego" publica la reseña del libro La belleza bruta, de Francisco Font Acevedo)

¡A por ellos!

Domingo, 09 Octubre 2011 01:41
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¿Pero hasta cuándo ese odio? Es difícil no peguntártelo. Los delegados del partido de la derecha española berreaban ante su candidato un unánime “¡A por ellos!” dirigido contra sus rivales de izquierda. Y no basta que si ganan después las elecciones ese grito no vaya a teñirse de sangre, como se teñía en otras épocas. Porque queda su eco. Un odio que reverbera en las paredes del tiempo y que no parece saciarse nunca.

No han bastado cinco siglos de imposición feroz del catolicismo a sangre y fuego. No ha bastado hacer y ganar una guerra civil, que dejó cientos de miles de muertos durante y después del conflicto. No es suficiente haber mandado al exilio a generaciones de españoles. Ni siquiera importa que su líder hable de concordia. Han bastado ocho años de pacífico gobierno de izquierdas para que su legítima discrepancia de ideas se convierta en triunfal rugido vengativo. España sigue siendo cosa suya y los demás sobramos.

Cuando un escritor muere

Sábado, 08 Octubre 2011 00:02
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El escritor español Félix Romeo ha muerto joven. Otra traición de la traidora Naturaleza. Un drama personal. Pero la muerte del escritor también es nuestra. Es una puerta cerrada tras la cual se pierden mundos que ya nunca conoceremos. Gracias a la literatura el universo se expande con más potencia que la generada en su Big Bang fundacional, porque deja de ser uno para volverse tantos. Universos paralelos donde cada uno puede ser al fin todos los “yo” que le habitan. Incluso aquéllos que ignoraba llevar dentro.

Cuando muere un escritor, perdemos una parte de lo mejor de nosotros mismos: esta inexplicable capacidad de ser más de lo que somos, de ir más allá de la primera frontera, la de la propia piel. Hay un panteón invisible escondido en la virtualidad de nuestro imaginario colectivo. Allí honramos a los dadores de sueños, mientras acá los mercaderes han invadido el templo de la literatura. Pronto será un culto secreto.