Cada día

Cada día (778)

Un ridículo nacional

Lunes, 27 Junio 2016 10:33
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Casi ocho millones de ciudadanos han votado al PP encantados con un partido tan corrupto que parece banda de maleantes más que fuerza política. Cinco millones han votado a Unidos Podemos, transformada en holograma por las encuestas, pues un millón de quienes la votaron el 20D se han quedado en sus casas mostrando su real compromiso con el progreso del país: ninguno. Cinco millones han seguido votando al PSOE, colaborador necesario en las políticas de austeridad y recortes y segundo en el ranking de corrupción, y están felices porque el otro millón se haya quedado en casa. Tres millones han votado a Ciudadanos, la versión ligth de las mismas políticas pro austeridad, varios cientos de miles de cuyos votantes han regresado obedientemente al redil del PP tras la invocación del peligro rojo.

Y todo ello en medio de una gran palabrería patriótica. Esta es una de esas ocasiones en que un país entero hace un ridículo nacional.

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El resultado de las elecciones en España ofrece una radiografía de la sociedad española que las fuerzas que aspiran a desplazar al establishment que lleva décadas malgobernando el país han de analizar para que esa posibilidad de transformación no se quede en sueño de una noche de verano.

La sociedad española es hija de un miedo impreso a sangre y fuego por siglos de intolerancia y pedagogía de la resignación. Basta invocarlo, aunque sea recurriendo a espantajos artificiales como transformar a Venezuela en una especie de circunscripción electoral fantasma, para que a pesar de la indignación por abusos y corrupciones buena parte del electorado compre el discurso del orden y amplíe la victoria del corrupto PP. Unidos Podemos ha mantenido su fuerza, pero debe desarrollar una política que sea capaz de incorporar no sólo a los adeptos. Ha de hacerlo sin traicionarse, pero si no lo hace no habrá posibilidad real de cambio.

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Con el descaro y la falta de rigor intelectual que son sellos de marca de los partidos del establishment español, PP, PSOE y Ciudadanos pretenden utilizar el triunfo de los partidarios de la salida de Reino Unido de la UE como arma electoral contra Unidos Podemos. Prueba definitiva de que votar a cualquiera de esos tres partidos es votar lo mismo: continuidad en las políticas suicidas de austeridad que han llevado a la UE a la actual crisis. Un camino a ninguna parte.

Lo que está socavando a la UE no son las críticas de la izquierda alternativa, sino las políticas injustas impuestas por una burocracia europea al dictado de los intereses del país que la domina. La xenofobia de la extrema derecha tiene alas gracias a ellas. En la UE faltan democracia interna y políticas solidarias que la cohesionen. Tras el Brexit, las nuevas políticas que propone Unidos Podemos son más necesarias que nunca: la UE sólo tendrá un futuro si cambia.