En la muerte de Ana María Moix

Viernes, 28 Febrero 2014 23:54
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Hay algo de profundamente equivocado en la vida, quizá sea nuestro empeño en encontrarle un sentido. Ha muerto Ana María Moix y yo sigo viéndola sentada en el despacho de Ediciones B. donde la vi por última vez al poco de que me hubiera editado un libro de cuentos. Sigo viendo su sonrisa de bondad escarmentada y su mirada inteligente. Veo en mi biblioteca sus libros de poeta sin concesiones. Y hay algo equivocado en todo esto, en este pasar tan deprisa, en este vivir segundo a segundo perseguidos por las sombras de lo que fuimos y deslumbrados por los paisajes del futuro, sin mirar apenas este diminuto presente que se escapa y nos va robando la vida como sin querer.

Ahora toca decir adiós una vez más, y ya son muchas despedidas, hasta que un día alguien lea nuestra muerte en un periódico y recuerde la última vez que nos vio y se pregunte cómo es posible, en qué se ha ido el tiempo, cómo puede estar la vida tan profundamente equivocada.

Abajo los privilegios

Miércoles, 26 Febrero 2014 12:23
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Si faltaba algo para colocar a España en la cima del ridículo era la detención del abogado que se atrevió a filmar la declaración ante el juez de la Infanta Cristina, después de que el juez hubiera prohibido la toma de imágenes de la misma. En un país con millones de ciudadanos obligados por decreto a vivir cada vez con menos dinero, con menos derechos y algunos en la calle al perder sus casas, resulta insoportable el espectáculo de la intransigente defensa de los privilegiados: de la Familia Real a los banqueros, pasando por dirigentes políticos que son tratados con guante de seda aún después de saberse que son unos sinvergüenzas.

La élite española aplaude los motines de Ucrania como “método legítimo” para expulsar del poder a gobernantes democráticamente electos, a los que acusan de pervertir la democracia. Se arriesgan a que llegue el día en que un motín la saque a ella de sus poltronas al grito de “Abajo los privilegios”.

Una dictadura para la mujer española

Viernes, 21 Febrero 2014 18:52
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Hace unos días las diputadas del PP ofrecieron el bochornoso espectáculo de su ovación al ministro de justicia español, Ruíz Gallardón, tras votar contra la retirada de la nueva ley del aborto. Una foto inmortalizó el paseíllo torero del ministro y a las diputadas que hablan de vida, pero que van a condenar al sufrimiento las vidas de millares de mujeres.

Amnistía Internacional lo ha denunciado en una carta enviada a Gallardón para pedir la retirada inmediata de una ley que causará “un aumento en el número de mujeres y niñas que recurren a procedimientos peligrosos, inseguros, clandestinos e ilegales poniendo en riesgo su salud y hasta su vida, y limita el derecho de las mujeres y niñas a tomar decisiones por sí mismas”. Quizá se logre el aborto en casos de malformaciones graves del feto, pero difícilmente el Gran Inquisidor Gallardón renunciará a imponer la dictadura católica sobre el cuerpo de las mujeres españolas.