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Decía Cervantes que “algunos en el estribo se suelen quedar de pie” y así se quedaron el sistema político y la sociedad nacidos de la Transición en España: detenidos a mitad de camino. Hace más de 30 años que no se vive en una dictadura, pero no se ha acabado de construir el edificio de la democracia. De ahí la corrupción generalizada y la crisis institucional que atraviesa el país.

Lo que fueron condiciones para enterrar al franquismo (adopción de una Monarquía decretada por el dictador, impunidad para los represores y silencio para sus víctimas) son hoy los obstáculos para culminar el trayecto democratizador. La política es también pedagogía y no se puede consolidar un auténtico gobierno del pueblo (eso significa democracia) con un Jefe del Estado que nadie elige y si quienes sufrieron la tiranía no son reconocidos y tratados con justicia. No se trata de odios ni revanchas, simplemente ha llegado la hora republicana.

Diálogo en Venezuela

Viernes, 11 Abril 2014 15:49
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Tras dos meses de violencia y una treintena de muertos entre manifestantes, policías y chavistas, gobierno y oposición venezolanos están al fin dialogando. Ya hubo un inicio de diálogo en enero, pero fue abortado por el brote de violencia del 12 de febrero, y es de esperar que el diálogo acabe con las retóricas desaforadas que tildan de tirano al gobierno y de fascista a la oposición y generan un peligroso odio ideológico.

Claro que hay fascistas entre los opositores, como hay represores sangrientos entre las fuerzas de seguridad, pero lo que toca es denunciar los métodos violentos de aquellos, como ha hecho Capriles, y perseguir judicialmente a estos, como ha hecho la Fiscalía. El intento de golpe vivido en estos meses lo ha sido tanto contra el gobierno, para sacarlo a la fuerza, como contra la oposición pacífica, para desplazarla como alternativa. No hay pues que descartar un nuevo brote “espontáneo” de violencia.

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El gobierno Rajoy lleva dos años violentando a la sociedad española con recortes cada vez más restrictivos, que van de la economía a la política, del aborto a la educación, del derecho de manifestación al de información. Como un feroz test de resistencia, como si quisiera saber si se puede meter el cuerpo de un jugador de baloncesto dentro de un traje de primera comunión, el gobierno va encogiendo sin piedad los derechos desarrollados durante estos 37 años de democracia.

Y lo hace a varazos, midiéndole las costillas al cuerpo social. La represión se ha convertido en unidad de cuenta del ejercicio del poder. Rajoy reparte palos y amenazas a dos manos, como comprobaron los periodistas apaleados por la policía en Madrid durante la manifestación antimonárquica celebrada el pasado 29 de marzo. La OSCE ha condenado la actuación policial. Los agredidos han denunciado los hechos al juez. Pero Rajoy sigue blandiendo su vara.

*Link a la noticia sobre denuncia de la represión policial a periodistas en España: http://www.eldiario.es/sociedad/OSCE-inaceptables-agresiones-policiales-periodistas_0_244975832.html